martes, 17 de diciembre de 2013

Kevin Barreto, 29 años.

“Aquí la gente maneja que da es asco y a veces por querer hacer el bien, quedas peor.”

Yo vivo en Samborondón, pasando River Park y aunque a veces sí te da miedo manejar cuando casi no hay nadie, no era nada así heavy. Un día pasa, mis amigos empiezan con eso de lo del cambio de luces, que las pandillas. Me llega el mail:

“Si vas conduciendo por la noche y te cruzas con un coche con las luces apagadas no le des las luces largas, porque esa puede ser la última cosa que hagas”

Empiezan a hablar de una Pandilla llamada Sangre, que manejan con las luces apagadas en las carreteras y persiguen a los conductores que les hacen cambio de luces para avisarles. Es decir, pagas por buena gente. No hay cómo entonces. La verdad es que como no veo las noticias no tenía ni idea de si pasaba o no esto aquí en Guayaquil y aunque no me lo creí, si me asustó la idea de que te persigan por algo tan simple como hacer un cambio de luces. Es algo que a veces haces hasta de forma inconsciente. Estoy seguro de que no dejaría de avisarle a alguien si tiene las luces apagadas, pero con el pie en el acelerador.

Alejandra Iturralde, 24 años.

“Cuando leí ese mail, lo primero que pensé fue cómo podía ser que alguien fuese tan malo”


Hace varios años ya, corrió vía email un correo electrónico que pretendía alertar a la ciudadanía cinéfila de una nueva amenaza en su espacio recreativo: el cine. El peligro consistía en que se habían dado casos de personas que, despreocupadamente iban a las salas de cine y que después de sentarse en las butacas, se levantaban debido a un pinchazo sólo para descubrir una aguja o jeringuilla junto a un mensaje que decía: “Bienvenido al mundo del SIDA”.


No estoy segura de cuál habrá sido mi reacción al momento de leer el mail, no me acuerdo con exactitud. Sólo sé que reenvié por si acaso y digamos que me olvidé del asunto, al menos hasta que me tocó ir al cine. Como el mail de la jeringuilla no me llegó solo una, sino varias veces, en todas me tocó recordar el peligro de sentarse en las butacas. En cierta ocasión me quedé de pie pensando cómo revisar el cojín del asiento sin usar las manos, o si debía poner mi suéter o cartera y sentarme encima, no sé qué más. Finalmente, tan dudosa estaba que salí a coger uno de esos asientos para niños (que son de plástico y sirven para que los niños estén más alto y puedan ver) y lo coloqué sobre el cojín de tela. Los amigos con los que estaba se burlaron de mí y me llamaron exagerada, pero creanme que la tranquilidad que sentí por haber evitado sentarme en lo que posiblemente podría haber sido un infierno superó con creces cualquier ridículo que haya podido haber hecho ese día.

¿Qué otra solución? La verdad es que después me puse a leer cuánto tiempo vive el virus del Sida en el aire, y fue sólo entonces que más o menos me quedé más tranquila, pues no es mucho tiempo. Pero igual, cuando me acuerdo de la bendita historia de las agujas en serio reviso el asiento con la linterna del celular al menos.

Julián Páez, 28 años.

“Ser solidario cada vez es más complicado.”
La ayuda cuesta un centavo o un dólar. Así es como ciertas cadenas difundidas a través de correos electrónicos o mensaje a través de publicaciones de facebook y twitter, piden ayuda a los internautas.
A todos nos ha llegado algún RT por ahí, dentro de nuestro timeline, que nos dice que ayudemos difundiendo el mensaje para encontrar a Fulana. Ok, esto no “cuesta” tanto, bien o mal, cierto o falso, no te sentirías (tan) estafado por haber difundido algo. Esta tendencia de ayuda para personas comenzó en hotmail, con las dichos cadenas y sus “reenvía porque cada vez que lo haces es un centavo que X compañía nos da para salvar la vida de…”. Hoy en día la ayuda se pide a través de la difusión de las redes sociales. Se nos pide, así mismo, compartir/RT con los demás usuarios; en ocasiones se adjunta una cuenta de ahorros y un teléfono de contacto que da una ligera idea de veracidad.


Julián nos contó que ha sido todo un proceso dejar de creer en todo esto, debido a que asegura tener una tendencia irresistible a ayudar así no esté seguro.


Hace un par de años le llegó un correo en el cual le pedían reenviar, a una cantidad específica de contactos, el mensaje para que así una fundación le diera el dinero a un niño que necesitaba operarse. Lo hizo enseguida, no sólo envió una vez, sino varias veces.
Cuando ya tuvo más tiempo libre en el trabajo, decidió buscar información de la página web y llamar para hacer una donación directa de una gran suma de dinero. Al hacer la llamada, la encargada negó una alianza con algún caso específico e incluso puso al tanto a Julián de las funciones de la fundación, la cual sólo trabajaba con adultos mayores, ni siquiera con niños.


Aún siento ganas de ayudar a todo el que me lo pida, pero ya no creo mucho de lo que veo, no reenvío correos ni comparto nada… me da miedo que me estafen.”


Andrea Barreto, 30 años.

¿Cómo hacer que, gran cantidad de tus contactos, te borren en 5 días? Suena como el título de una película, ¿verdad?
Andrea nos comenta, entre muchas risas, su particular y cómica historia. Ella envíaba constantemente correos de motivación que recibía; un día cualquiera una de sus ex compañeras del colegio le reenvió una cadena alarmante que afirmaba ser portadora de una maldición tremenda, llena de espíritus demoníacos capaces de perturbarla durante toda su vida de no ser que enviase dicho correo a 10 personas más.

Siendo una persona tan creyente de las leyes de Dios y tal cual lo dice ella “hija, así como existe lo bueno, existe lo malo. Lo de Dios y lo del -deabajo.” era predecible que reenviaría lo que había recibido para alejar cualquier mal.

Parcialmente adicta a revisar su correo cada día a las 11h00 en su oficina, se encontró al día siguiente, con que un par de amigos le habían respondido con frases de burla, mientras que un par más le respondieron que iban a borrarla como contacto (con todo el respeto) porque no creían en esas cosas, y no podían creer que ella estuviera tomando esta posición; finalmente, un compañero de su oficina, días después, la apodó de “bruja” por la supuesta maldición enviada.

Andrea se ríe al contarnos su experiencia por las consecuencias que tuvo dicho correo, ella piensa que, tras que siempre reenvíaba mails alegres, este constrastó y “amargó” a su público.

*Nota al lector: no reenvíe maldiciones, sus amigos pueden creer que es brujo(a).

Lucía Granja, 21 años.

Apuesto lo que sea a que más de uno de ustedes habrá visto este mensaje pegado en los muros de sus amigos, al menos una vez. Este mensaje es tan viejo como el internet. Y a veces nos sorprende, ver gente que NUNCA comparte cadenas pegando esto en su muro... y eso nos hace pensar que quizás esta vez es cierto, quizás esta vez sí debería copiar y pegarlo…

Lucía nos contó que escribió a la red social preguntando acerca de esta alarmante afirmación, con carta de reclamo y todo; días después recibió una respuesta en inglés en donde se negaba dicha medida.

Este rumor se ha propagado sobre hotmail, hi5, Facebook, MSN y al final están los que lo comparten en su muro y los que se arriesgan a que les cierren la cuenta.
Pero lo cierto es que este rumor no debe ser tomado en serio. En varias ocasiones Facebook ha sido forzado a aclarar públicamente a los medios que no tienen planeado cobrar por sus servicios básicos, ya que su modelo de negocios no está enfocado en eso.

Así que, la próxima vez que vean este tipo de mensajes, ignórenlos, no se asusten y por si acaso, cuéntenle a sus amigos, a ver si dejan de copiar y pegar.

Elías Muñoz, 24 años.

Según un correo que circula en formato Power point, ya se reveló el tercer secreto que la Virgen de Fátima habría dejado a la pastorcita Lucía advirtiendo a la Humanidad sobre la llegada del fin del mundo. Entre otras lindezas propias de su infinita bondad, le habría dicho: “Dios castigará a los hombres con mayor severidad como no había hecho con el diluvio”. Y al final agrega se desatará una guerra nuclear, y que habrá un gran terremoto de ¡ocho horas de duración! Luego la oscuridad caerá sobre nosotros durante tres días por lo que hay que mantener la puerta cerrada, no abrirle a nadie y prenderle velas. Y los que sobrevivan, empezará a vivir en una nueva era. Recomiendan entonces rezar bastante e ir a misa con frecuencia para salvarse…"

Bueno, este correo lleva AÑOS circulando en internet y cada vez que pueden le cambian la fecha. Pero mucha gente aún se la cree. Elías Muños de 24 años comenta que a él le llegó esta cadena el año pasado, cuando supuestamente se acercaba el fin del mundo.
"La verdad es que en parte no me la creí porque no creía en eso del fin del mundo, pero sí me pareció un poco extraño todo lo que decía el correo y sí me quedó la duda." nos comenta. "Me acuerdo que mi hermana nos lo mandó a todos en la familia como una broma, pero de broma en broma mi mamá se la creyó y no salió de la casa durante esos días. Yo sí salí, pero tenía un poco de miedo de que pase algo" complemente, mostrando cierta vergüenza al admitirlo.
Y es que cuando nace la duda y prolifera el "por si acaso". Cambiamos nuestra conducta y nos gana el miedo irracional. En algún lugar de nuestro cerebro existe el pensamiento de que todo es una broma, que no es verdad, pero ese pensamiento se ve nublado por la paranoia.
El llamado “Tercer secreto de Fátima” ya fue revelado en el 2000 y publicado íntegro por el Vaticano. Sólo habla de una visión en la que un grupo de obispos, curas y monjas suben por una montaña y donde un Papa es muerto a tiros y flechazos por soldados. Un par de ángeles recogen su sangre en jarras y con ella riegan las almas que van al cielo. Y eso es todo.Está escrito de puño y letra por Lucía, la pastorcita devenida en monja.


Estefanía Flores, 29 años.

Hoy en día casi todo el mundo tiene un celular. Desde el más sencillo hasta el más complicado. Hay de esos que hasta te piden huella dactilar, o por lo menos eso he escuchado.
Cualquiera pensaría que, por tratarse de un objeto que usamos a diario y que pasa con nosotros todo el día le tendríamos un poquito más de confianza. Y bueno, sí, a todos nos gusta tener ese aparatito cerca en caso de una emergencia; pero hay quienes les preocupa tenerlos DEMASIADO cerca.
"Si colocas el celular cerca del vientre puedes quedar estéril”, señalaba un correo que recibió Estefanía Flores, y desde ahí procura no hacerlo. “Muchos dicen que no es cierto, pero igual me da temor".
¿Qué deberíamos creer y qué no? Bueno, siendo el internet nuestra fuente primaria de información hay que empezar por aclarar que no todo lo que aparece ahí es verdadero, pero uno nunca sabe y por eso previene. Lo cierto es que allí hay estudios que dicen que sí es cierto y hay estudios que dicen que no. Sin embargo, ¿cuántos de nosotros realmente verificamos la información que recibimos?
"Ya sé que debería averiguar (si es cierto), pero creo que es más fácil mantener el celular un poquito lejos de mí. O sea, tantas ondas que recibe y emite el celular... en algo tienen que afectar" fue la respuesta de Estefanía al preguntarle qué la convenció para creer lo que decía el correo. "Recibo cadenas como esas todo el tiempo, pero esta en verdad me preocupó. Es que yo sí quiero ser mamá" comentó entre risas.


Y bueno, es que al final del día es fácil creer que los celulares puedan hacer daño si es que uno ya tiene la sospecha y sí, para rematar, uno recibe un correo que confirma lo natural es soltar el "lo sospeché desde un principio".